DESDE FUERA…

17 Nov

A continuación reproduzco una carta que ha escrito un usuario del Hospital del Henares.

Como veis no estamos solos en esta lucha…

DESDE FUERA:

Desde fuera es un imponente edificio de color gris.

Donde antes solo había un campo ahora hay un hospital.

Desde fuera, según te vas acercando, notas que pasa algo. Hay sabanas con frases  escritas (SE VENDE HOSPITAL), (LA SANIDAD NO SE VENDE, SE DEFIENDE) lo que va dando una idea de lo que ocurre.

Desde fuera, al llegar a la puerta, los carteles, las pancartas, los slogans, las pegatinas, lo ocupan todo, y sobre media mañana ocurre algo.

Un buen número de personas ataviadas con distintos  “pijamas” de colores se reúnen en el exterior. Azules, amarillos, verdes, blancos.

Desde fuera no se sabe muy bien quien es quien, pero parece que todos tienen el mismo problema.

Desde fuera se escucha decir que la ansiedad debe ser pública, que no es algo con lo que se deba hacer negocio, que con la privatización perdemos todos…

Desde fuera no se ve muy bien cual es el problema. A fin de cuentas nadie va a tener que pagar por la atención sanitaria, sea su gestión pública o privada.

Desde fuera parece que esta “rabieta” de los sanitarios es el recurso del pataleo.

Y como desde fuera no tenemos todo el escenario a la vista, nos colamos dentro para tener una perspectiva más amplia.

Desde dentro todo cambia.

Desde dentro se puede oír que el principal tema de conversación no es la pérdida de algunos puestos de trabajo ni de algunos  “privilegios”, sino la preocupación por el declive de la calidad de la asistencia sanitaria.

Desde dentro se ve cómo cientos de profesionales, de forma libre y sin depender de presiones sindicales ni políticas, han dejado a un lado su vida, sus familias, sus hobbies, sus amigos,  y  el día en que conocieron la noticia decidieron dar un paso adelante y plantar cara.

Desde dentro puedes ver como se han ido organizando, cómo han ido llamando a las puertas necesarias y adecuadas para dar a conocer su mensaje.

Puedes ver a médicos reconvertidos en “community manager” recopilando información y distribuyéndola a través de redes sociales, puedes ver enfermeros dando ruedas de prensa y hablando frente a una cámara de televisión, auxiliares diseñando carteles y pancartas, técnicos, fisioterapeutas, todos ellos moviendose en el mismo camino.

Desde fuera se ven los carteles, se oyen los gritos y las canciones, se ve gente moviendose, pero desde dentro se aprecia el trabajo, la dedicación la preocupación, los nervios.

Desde dentro se ven cosas que desde fuera no se aprecian en su totalidad pues todos estos profesionales de la salud no están de vacaciones, no son liberados sindicales y no dejan de hacer su trabajo.

Desde dentro los ves llegar por la mañana entre una nube de pitidos de “whatsapp”, con el movil en la oreja ya echando humo, aun con el sueño de la noche anterior pegado en los parpados.

Desde fuera ves un cambio de turno.

Desde dentro ves un cambio de actividad.

El que sale de trabajar entra a luchar, y el que entra a trabajar está apoyando al que está luchando.

Desde fuera ves que en la entrada principal, frente a una mesa llena de hojas, hay personas solicitando tu firma, tu apoyo a sus protestas.

Desde dentro ves un salón de actos convertido en centro de control de las distintas áreas en las que se están moviendo.

Desde fuera podrías llegar a pensar “mira estos, en vez de estar trabajando se dedican a montar este fregado”.

Desde dentro comprendes que nadie ha dejado de trabajar, sino están trabajando tres veces más.

Y entonces lo ves.

¿Por qué son los sanitarios los que están protestando?

Porque nadie mejor que ellos sabe cuál es, cual va a ser el problema, porque tú lo ves desde fuera pero ellos lo ven desde dentro.

Porque gran parte de su lucha consiste en informarnos a los pacientes y usuarios de la sanidad pública de lo que se nos puede venir encima.

Porque si, algunos de ellos van a perder su puesto de trabajo y otros van a ver modificadas notablemente sus condiciones laborales, y eso también es una noble causa por la que luchar.

Desde fuera se ve a estas magnificas personas dejándose la piel, la vida e incluso la salud por hacernos llegar un mensaje.

Desde dentro se piensa que cuando el mensaje llegue a todos sus destinatarios, muy probablemente no hará falta continuar con las movilizaciones, pues más que ellos, somos los ciudadanos los que continuaremos la protesta.

Desde fuera podría pensarse que los sanitarios tienen un problema… eso es un error.

El problema lo tenemos los usuarios del sistema sanitario.

Médicos, enfermeros, auxiliares, todo el personal sanitario es bastante probable que se vayan a trabajar a otro sitio. Con mejores o peores condiciones, de acuerdo, pero lo harán.

Los ciudadanos no. Los ciudadanos tendremos que seguir asistiendo al centro hospitalario que nos dejan, sea de gestión publica o privada, y allí sufriremos o soportaremos lo que nos hayan dejado.

Cuando una enfermera pase por nuestra habitación con los guantes de latex puestos quizá tengamos que preguntarnos si esos guantes acaban de salir de la caja o si llevan en sus manos varias horas para que a final de mes la cuenta de resultados de su departamento de un resultado positivo en ultima linea.

Cuando llevemos a nuestros hijos a urgencias y tengamos que esperar a que un saturado profesional pueda llegar hasta nosotros para limpiar la sangre y dar algunos puntos, pocos por supuesto, que son caros, pensaremos si preferiamos que nuestros impuestos hubiesen pagado algún sanitario mas en vez de rescatar bancos, pagar deudas o ipads de diputados.

Y no es que vayamos a tener un pero trato por parte de los profesionales de centros privados, pues quien es un profesional lo es siempre.

Pero a ese profesional no le van a dejar hacer su trabajo con la misma soltura que antes, pues tendrá limites en el uso de medios y tendrá que justificar cualquier material, ademas de trabajar con jornadas maratonianas que no le dejaran responder con la misma soltura.

¿Derroche de medios?

Por favor, si algún día estoy ingresado en un hospital, sangrando en una sala de urgencias, esperando en la antesala de un quirofano… por favor, derrochen medios.

Desde fuera se ve la lucha de los profesionales de la salud.

Desde dentro se ve la lucha por la sanidad, y eso, amigos y vecinos, no es patrimonio de los profesionales; es un derecho de todos los ciudadanos.

Desde fuera deberíamos sentir orgullo y admiración por ellos y apoyar cada uno de sus movimientos a sabiendas de que no es su lucha; debería ser la nuestra.

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